El 94% de los altos ejecutivos encuestados afirma que las alteraciones climáticas han provocado pérdidas financieras en sus empresas durante los últimos dos años, mientras que el 30% señala pérdidas superiores al millón de dólares. Al mismo tiempo, el 79% considera que sus datos de sostenibilidad no son suficientemente fiables para orientar la estrategia empresarial, un deterioro frente al 53% registrado en 2024.
Pese a ello, el 85% considera necesaria la transición hacia una economía baja en carbono y el 86% la identifica como una oportunidad de crecimiento. El informe destaca además el papel de la inteligencia artificial: el 79% afirma que su adopción ha incrementado la inversión en sostenibilidad, al mejorar la calidad de los datos, facilitar las auditorías y reducir el tiempo dedicado a recopilar y procesar información.