La nueva ISO 9001:2026, publicada el 16 de septiembre, sustituye a la edición de 2015 y actualiza el estándar internacional de gestión de la calidad para adaptarlo al contexto actual. Entre sus principales novedades destacan el refuerzo de la cultura de calidad y el liderazgo, una separación más clara entre riesgos y oportunidades, una mayor alineación con otras normas de gestión y un nuevo anexo explicativo para facilitar la interpretación de los requisitos.
Para las organizaciones certificadas, la transición supone una oportunidad para revisar la eficacia del sistema y su conexión con la estrategia. El proceso incluye analizar las diferencias respecto a la versión anterior, formar a los responsables, evaluar el impacto en procesos y documentación, implantar cambios y comprobar su eficacia mediante auditorías internas antes de coordinar la actualización con la entidad de certificación.