La energía fotovoltaica alcanzó nuevos máximos en España durante 2025, consolidándose como la tecnología con mayor peso en el mix eléctrico, con casi un 23 % de participación. El sector aportó 9.841 millones de euros al PIB, generó 134.708 empleos y destinó 473 millones a I+D+i. Su crecimiento también ha contribuido a contener los precios de la electricidad durante las horas solares, aunque el aumento de las horas con precios cero o negativos plantea nuevos retos para el sector.
El informe de UNEF señala el almacenamiento y la electrificación de la demanda como elementos clave para aprovechar el potencial renovable. En 2025, el almacenamiento detrás del contador creció un 65 %, mientras que centros de datos, industria, hidrógeno y movilidad eléctrica concentran parte de la nueva demanda prevista. El desarrollo de estas capacidades, junto con la adaptación del mercado eléctrico, busca reforzar la competitividad e industrialización asociadas a la energía solar.