España, Portugal y Luxemburgo han reclamado a la Comisión Europea un mayor impulso a las energías renovables de cara a 2040, con un objetivo que ofrezca señales claras a inversores y mercados. Los tres países consideran necesario avanzar en almacenamiento, modernización y digitalización de las redes, interconexiones y electrificación para reforzar la integración del sistema energético europeo.
La petición se produce ante el encarecimiento de los combustibles y la preocupación por la dependencia de los recursos fósiles. Los ministros firmantes defienden acelerar la reducción de estas dependencias y reforzar las redes mediante inversiones, almacenamiento y soluciones no cableadas, con el objetivo de mejorar la eficiencia, la asequibilidad y la resiliencia energética.