España recogió en 2024 una media de 9,3 kilos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos por habitante, frente a los 36 kilos de nuevos equipos comercializados, según Eurostat. La cifra se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea, de 12,3 kilos por persona, y refleja el reto de mejorar la recogida y gestión de estos residuos.
Entre 2015 y 2024, la comercialización de aparatos electrónicos en la UE aumentó un 79 %, mientras que la recogida de residuos creció de 7,3 a 12,3 kilos por habitante. Eurostat señala que parte de los equipos permanece en uso, se almacena en los hogares o acaba en circuitos informales de tratamiento.