Las autoridades europeas de Consumo detectaron y retiraron del mercado 1.866 productos peligrosos el año pasado, lo que supone un aumento del 16% en relación con 2007, en su mayor parte procedentes de China. España fue, detrás de Alemania, el segundo país europeo donde se interceptaron más productos de riesgo, un 11% del total.
Fuente: Consumer Eroski