Las pymes han tenido, tradicionalmente, muy poco acceso a las guías,
códigos y recomendaciones que florecen desde el panorama institucional a
las que, por el contrario, acceden sin reparos las grandes
corporaciones. Y es que la mayoría de las pymes sufren gran presión por
la maximización del beneficio a corto plazo quizá por no estar presentes
en los mercados financieros. Y a pesar de todo, algunas de ellas se
desempeñan como empresas socialmente responsables asentando las bases de
un buen gobierno corporativo.La responsabilidad social y el desarrollo
sostenible empiezan ahora, cada vez con más fuerza, a asentarse en el
tejido de la pequeña y mediana empresa