Los alimentos sostenibles ganan clientes y hectáreas de cultivo, aunque el precio de estos artículos es entre un 30% y un 50% más caro para el consumidor final que sus homólogos sin sello verde.
A pesar de la crisis, la agricultura y la ganadería ecológica siguen en auge, con un mercado de consumidores también en crecimiento. El pasado año, se destinaron más de 1,3 millones de hectáreas a estos cultivos, un 33% más que el año anterior, y un 80% más que en 2004.