"¿Se ha demostrado científicamente que (los implantes mamarios) eran peligrosos?. No", aseguró a France Info el letrado Yves Haddad, defensor del creador de la empresa Poly Implant Prothèse (PIP), Jean-Claude Mas, buscado por la justicia francesa por unas prótesis que se implantaron a unas 30.000 pacientes en Francia y que París ha pedido que se retiren por su riesgo de que se rompan.