El Servicio Murciano de Salud implantó 29 prótesis de mama de la marca 'Poly Implants Prothèses' (PIP) entre 2005 y 2007, según explicó ayer la directora general de Asistencia Sanitaria, Magina Blázquez. Cinco de estos implantes han tenido que ser sustituidos por «problemas de ruptura». Las prótesis están en estos momentos en el centro de la polémica, después de que Francia haya pedido su retirada.
En realidad, la polémica no es nueva. En marzo de 2010 el Ministerio de Sanidad y la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) prohibieron la comercialización e implantación de estas prótesis mamarias porque se demostró que, para abaratar costes, la empresa había empezado a fabricarlas con una silicona distinta, más barata y de peor calidad. Se rompía mucho antes de lo normal y con más facilidad.