Un viajero perdió una maleta en el transcurso de un viaje combinado que había contratado en una agencia minorista. La maleta se perdió en un traslado en avión. El cliente demandó a la agencia de viajes minorista y a la organizadora y les reclamó una indemnización por el valor de los bienes perdidos, y por daño moral. Ganó el juicio, y ambas agencias fueron condenadas a pagarle de manera solidaria la cantidad de 2.134,71 euros.